Rubén Moya, una de las voces más emblemáticas del doblaje latino,
recordado por interpretar a personajes y figuras icónicas como
He-Man y ser la voz en español de Morgan Freeman, dejó una huella
imborrable en la historia de nuestra escuela y en el corazón de
nuestros estudiantes.
Desde el inicio de la virtualidad en 2020, cuando el mundo enfrentaba
grandes desafíos, Rubén creyó en nuestro proyecto y nos brindó su
apoyo de manera generosa. Ofreció una MasterClass que marcó el
comienzo de una nueva etapa para la Primera Escuela de Doblaje en
Bolivia y posteriormente compartió su experiencia, conocimiento y
pasión con cientos de estudiantes.
Más allá de su extraordinaria trayectoria internacional, siempre
será recordado por su calidad humana, su humildad y su deseo de
sembrar oportunidades para las nuevas generaciones.
Hoy honramos su memoria con gratitud y admiración. La semilla que
sembró continúa creciendo en cada estudiante, en cada actor de voz
y en cada sueño que nace dentro de nuestra escuela. Su legado
seguirá vivo en las voces que inspiró y en el camino que ayudó a
construir para el doblaje en Bolivia.